DSC9909

La Universidad Católica del Cibao (UCATECI) y la Cámara de Comercio y Producción de La Vega organizaron el panel “Impacto de la Zona Franca en la economía nacional: Región Norte”. En la actividad, el director ejecutivo del Consejo Nacional de Zonas Francas, Lic. Daniel Liranzo, y el presidente de la Asociación de Empresarios de Zona Franca de La Vega, Ing. Juan Díaz, debatieron sobre cómo fortalecer y hacer más competitivo y humano a de uno de los pilares más dinámicos de la economía del país.

El Rvdo. P. Dr. Francisco Antonio Jiménez Rosario, vicerrector ejecutivo de la UCATECI, dio la bienvenida en nombre de la academia y afirmó: “La zona franca impacta positivamente a la economía nacional y no podemos detener este fenómeno; por el contrario, cada vez debemos buscar más espacios para este tipo de reflexión”. Asimismo, el Rvdo. Jiménez encomendó a la guía divina a las personas que dignifican con su trabajo a este sector: “Señor, haznos reconocer siempre que por encima de cada productividad y crecimiento está la dignidad sagrada de cada hombre y mujer que, con su esfuerzo cotidiano, sostiene el desarrollo económico del país desde las zonas francas”.

Como parte de los organizadores, Odil Morilla, presidenta de la Cámara de Comercio y Producción de La Vega, presentó los objetivos del panel y señaló: “Hoy hablamos de zonas francas, pero en realidad hablamos de oportunidades. Hablamos de jóvenes que descubren un camino de crecimiento. Hablamos de comunidades que se transforman cuando llega la inversión, la innovación y el desarrollo. Las zonas francas no son solo parques industriales… son motores de esperanza. Pero esa esperanza debe cuidarse, debe gestionarse con responsabilidad, visión y compromiso”.

Durante el diálogo, moderado por la comunicadora vegana Rosi Villeta, la decana de la Facultad de Negocios de la universidad, la Dra. Hilda Bloise, leyó las semblanzas de los panelistas. En sus intervenciones, los expertos abordaron temas como la innovación industrial, la sostenibilidad y la necesidad de fortalecer la capacitación del capital humano.

El Lic. Daniel Liranzo destacó el impacto positivo de este sector en la creación de empleo, el fortalecimiento de las exportaciones y en la atracción de inversión extranjera: “El régimen de zonas francas a nivel mundial ha sido implementado por 140 países en todo el mundo. En el caso de RD, el sector zona franca aporta 3.7% del Producto Interno Bruto (PIB). Además, genera el 63% de las exportaciones totales del país y, en el 2025, cerró con la cifra histórica de 200,238 empleos formales directos, lo que representa el 12% de los empleos de la nación y 300,000 empleos indirectos fruto de los encadenamientos por la demanda del mercado local en bienes y servicios”.

Por su parte, el Ing. Juan Díaz, valoró el crecimiento sostenido que ha experimentado la zona franca de La Vega y, sobre todo, de la región: “El 57% de las zonas francas del país están ubicadas en la región norte, lo que significa que la zona franca está en su mejor apogeo y contribuye de forma positiva a la economía”. Asimismo, resaltó: “La mano de obra de zona franca ha pasado de ser obrera a especializada, sin embargo, hacen falta más profesionales de las carreras en Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas (STEAM). En su intervención, Díaz también reflexionó sobre los retos a los que enfrenta el sector para seguir siendo competitivo en un entorno global cambiante, al tiempo que enfatizó la importancia de adaptarse a las nuevas tendencias internacionales, como la digitalización y la sostenibilidad industrial.

La jornada incluyó un diálogo enriquecedor en el que participaron autoridades civiles, entre ellas, Luisa Jiménez, gobernadora por la provincia de La Vega, los miembros de la Junta de Directores de la universidad, autoridades académicas y administrativas, estudiantes, empresarios y representantes de distintas instituciones como el pastor Sucre Alba, presidente de la Asociación para el Desarrollo de La Vega (APEDEVE), y medios de comunicación, quienes plantearon sus inquietudes sobre la formación técnica, la innovación y la necesidad de políticas públicas que impulsen el sector y donde se hizo hincapié sobre fortalecer la articulación entre la universidad, la empresa y el Estado para garantizar que las zonas francas continúen impulsando el desarrollo sostenible y la competitividad nacional.